La adquisición por parte de la Comparsa de Estudiantes de Elda de una casa en la calle de Lamberto Amat con destino a su conversión en sede social de la comparsa, junto con la evidente singularidad de la misma, fueron motivo de un especial interés por nuestra parte por diversos motivos. En primer lugar, y sólo bastaba contemplar su fisonomía externa, el inmueble en cuestión presentan unas características singulares dentro del conjunto arquitectónico eldense; del mismo modo, su compra por una entidad festera aseguraba la conservación de la misma para el uso y disfrute de los ciudadanos, impidiendo que pasara a engrosar el cada vez más vergonzante número de casas históricas eldenses víctimas de la desidia y despreocupación municipal y de la especulación inmobiliaria; y por último, su conversión en almacén de curtidos, durante las últimas décadas, hacían presuponer la existencia de un importante conjunto documental de las actividades económicas allí desarrolladas.

A este respecto, la preocupación de la Junta Directiva de los Estudiantes, presidida por Juan Gil Azorín, por la conservación de parte del patrimonio histórico eldense quedó reflejada tanto en la conservación de la fisonomía e identidad arquitectónica de la casa como en la documentación de su historia y en la preocupación por salvaguardar toda la documentación administrativa del almacén de curtidos mediante su donación al Museo del Calzado. Por todo ello, y desde estas líneas nos gustaría agradecer a la Junta Directiva, la excelente disposición mostrada, la colaboración desinteresada y el ofrecimiento de estas páginas para intentar exponer en ellas la historia de la nueva sede de la comparsa, con el objeto de que todos los estudiantes y demás festeros puedan conocer de primera mano algunos apuntes sobre el origen y evolución del que cabría calificar como el cuartelillo con más solera histórico-arquitectónica de la Fiesta.

A raíz del desarrollo de la industria del calzado en Elda, las primeras décadas del siglo XX vieron el crecimiento demográfico y urbanístico de la, ya desde 1904, ciudad de Elda, otrora villa agrícola que loaran los cronistas y eruditos del siglo XIX.

Las zonas del barrio de La Prosperidad, de la calle Jardines y de Lamberto Amar vieron como, poco a poco, los bancales agrícolas fueron sustituidos por edificaciones  y la apertura de nuevas calles dotaban a Elda de LU1 mayor perímetro urbano. En este contexto de expansión urbana hay que situar la construcción de la casa que alberga La sede de los Estudiantes. Para ello nos tenemos que remontar, haciendo un viaje en el tiempo con un poco de imaginación por parte del lector, a la década de los años 30, en plena II República, cuando Emiliano Bellot Galiano (15-09-1903 / 08-02-1960), industrial relacionado con el calzado, y casado con Magdalena Busquier Vera, decide construir su residencia familiar en las afueras de Elda eligiendo un lugar soleado, rodeado de campo, bien comunicado, próximo a la ciudad pero en convivencia con el medio natural y que no presentara demasiadas dificultades para la construcción de una vivienda a su gusto y medida. Con tal motivo el 8 de noviembre de 1932 compra, por el precio confesado en escritura de 500 pesetas, una parcela de terreno de 152'5 m". Finca colindante con otras tierras que Emiliano Bellot poseía en la partida de los Postigos en la parte llamada como" de la Duquesa", que era tal y como antiguamente se conocía la 'lona de las actuales calles de Lamberto Amat, Valencia y Conde Coloma.

Se da la casualidad, que la finca adquirida por Emiliano Bellot lo fue anteriormente de Mª Salud Amat Carda. Quien a su vez la recibió en herencia de su padre don Lamberto Amat y Sempere, poderoso terrateniente y hacendado local de la segunda mitad del siglo XIX. Finca situada en la misma calle rotulada de Lamberto Amat, en homenaje a este eldense sin cuya obra manuscrita "Elda. Su antigüedad. Su historia" sería imposible conocer la historia de nuestro pueblo tal y como la conocemos.

Calle, que por otra parte, fue denominada así, en 1922, a instancia de Rafael Orquín Corgues, esposo de Mª Salud Amat como homenaje a un ilustre prócer local, Entre noviembre de 1932 y mayo de 1933 Emiliano Bellot procede a la edificación de su residencia otorgando escritura de la misma en Monóvar a 27 de mayo de 1933, ame el notario Jesús Sancho- Tello Latorre. Residencia que tendría el mismo aspecto que contemplamos exteriormente en la actualidad. Se trata de una vivienda de planta baja con patio, cuya fachada queda ligeramente retranqueada respecto al plano de la calle, estando separada de ésta por una sencilla valla. Presenta una única fachada al exterior, en la que se abren dos grandes ventanas rectangulares con rejería simple cuadriculada, a un lado de la puerta de acceso que queda en posición asimétrica respecto al eje central de la fachada. Ésta presenta un planteamiento compositivo de tintes clasicistas por el uso de molduras diferenciadoras de los dos niveles que se observan. Fachada coronada por una cornisa, diferenciada del resto de pared por una moldura y un pequeño friso corrido. En la cornisa, sobre la que se alzan, a modo de pináculos decorativos, cuatro piñas, cabe hacer especial mención al motivo decorativo existente en su centro, y que enmarcado en el interior de un óvalo contiene, entre roleos vegetales, las iniciales E.B. entrelazadas, correspondientes a Emiliano Bellot, quien sufragó la construcción de la casa. No cabe, por tanto, relacionar esta casa con la supuesta sede del Banco de Elda, sugerida por algún autor eldense.

En la actualidad la casa queda situada entre otros inmuebles, siendo ese su estado primigenio casi desde su construcción, puesto que a los pocos meses de su finalización se inauguraba, el 7 de septiembre de 1933, la Casa Cuartel de la Guardia Civil, con la que comparte medianera.

Sin embargo pronto la mala fortuna en los negocios familiares depararán momentos difíciles a la familia Bellot Busquier, viéndose obligado a realizar varias hipotecas, en junio y julio de 1935, sobre la casa para responder a los préstamos solicitados, que alcanzaban la suma de 15.500 pesetas. Operaciones que no pudieron ser satisfechas provocando, por orden del Juzgado de Primera Instancia de Monóvar, el embargo sobre la casa para hacer frente a las deudas contraídas. Subastada públicamente el 30 de octubre de 1935 fue adquirida por Salvador Picó Iborra, zapa­

tero, casado con Isabel Busquier Vera, y cuñado de Emiliano Vera, por el precio de 16.050 pesetas; de las cuajes el comprador retuvo 15.500 pesetas para solventar las hipotecas que pesaban sobre la finca, siendo entregadas las 550 pesetas restantes a los demandantes.

Tras el paréntesis anómalo que la Guerra Civil supuso en la vida y economía de Elda, Emiliano Bellot debió rehacer sus negocios emprendiendo un nueva etapa lo que le permitió adquirir de nuevo, pero en esta ocasión a nombre de su esposa, Magdalena Busquier Vera, la casa por él construida. Así vemos como el 3 de marzo de 1941 firma escritura de compraventa con su cuñado Salvador Picó.

Sin embargo, apenas cinco años más tarde, el 29 de mayo de 1946, de nuevo la mala fortuna obligó a levantar una hipoteca sobre la casa por la garantía de un préstamo de 300.000 pesetas, a un plazo de cuatro años y a un interés del 5% anual, en esta ocasión a favor de Jesús Gil Ponce, antiguo concejal durante la II República, quien en 1949 adquirirá la casa en concepto de pago de la deuda contraída, para posteriormente, en 1951, proceder a su venta a favor de Remedios Hernández Juan por el precio declarado de 20.000 pesetas.

A partir de este momento, y tras la pérdida de propiedad por parte de Emiliano Bellot, la casa conocerá un numeroso cambio de titulares, además de cambiar su destino funcional, pues de estar destinada a vivienda pasó a estar allí instalado un almacén de pieles y curtidos. Función que conservó hasta finales de la década de los años 80.

Así, el 25 de octubre de 1960, Cándido Muñoz Zafrilla, prestigioso abogado eldense, y su esposa Dolores Palomares Sogorb la compran a Remedios Hernández, éstos, a su vez, la venderán con fecha 26 de mayo de 1961, a Francisca Ugeda Ramírez , esposa de Antonio Pomares Vera; quienes el 30 de enero de 1962 volverán a venderla a José Selva Sáez, casado con Salud Requena Cantó. Nuevamente, el 2 de febrero de 1967, éste último vende la casa a Ramón y Antonio Palomares Vidal, por mitad indiviso a cada uno, fundadores en 1967 de la Sociedad Mercantil Curtidos Palomares, S.L., dueña de la casa desde 1979.

Hipotecada por esta sociedad, en 1987, a favor de Curtidos Gil Bujeque, S.A., de Lorca; en mayo de 1988, es adquirida, por ésta última, por cesión en pago de deudas contraídas por Curtidos Palomares. Siendo adquirida por la Comparsa de Estudiantes el día 3 de abril de 1998 para la instalación, en ella, de la sede central de la comparsa. A este respecto la labor realizada en la casa para su adecuación a los fines perseguidos ha sido modélica en cuanto al respeto por la identidad de la propia casa, su fisonomía y para con los valores históricos, artísticos y arquitectónicos de la misma. A este respecto, en múltiples ocasiones hemos defendido la ubicación preferente de las sedes festeras de las comparsas y/o escuadras en el Casco Antiguo o en casas emblemáticas, singulares o con valor histórico y artístico de nuestra ciudad, como una de las vías posibles para la recuperación del maltratado, durante décadas, Casco Antiguo de Elda. Sin embargo estos deseos expresados por escrito en diversas publicaciones de carácter local nunca se habían visto plasmados con acierto por parte de las comparsas que han decidido instalarse en ese espacio urbano. Sólo los Estudiantes han sabido respetar las características y personalidad histórica de la casa, sabiendo combinar el respeto hacia la fisonomía y morfología exterior y la adaptación de su interior a la funcionalidad festera requerida.

 

Gabriel Segura Herrero